Cambiar el líquido de frenos: cuándo y cómo hacerlo

El líquido de frenos es uno de los componentes más importantes de los sistemas de frenos hidráulicos de los vehículos. Sin embargo, es comúnmente ignorado durante el mantenimiento regular del vehículo. En este artículo, aprenderemos cuándo y cómo cambiar el líquido de frenos para asegurar la seguridad de nuestro vehículo y la nuestra propia.

¿Qué es el líquido de frenos?

El líquido de frenos es un tipo específico de liquido hidráulico que se utiliza para transmitir la presión del pedal del freno a las pinzas de freno para detener el vehículo. También actúa como un medio de lubricación para los componentes del sistema de frenos.

El líquido de frenos se clasifica en cuatro tipos: DOT3, DOT4, DOT5 y DOT5.1. Cada tipo tiene diferentes características de punto de ebullición, lo que significa que algunos tipos son más adecuados para vehículos de alto desempeño que se someten a frenado intenso frecuente.

¿Por qué el líquido de freno necesita ser cambiado?

El líquido de frenos es un fluido hidráulico que absorbe la humedad con el tiempo. La humedad puede afectar la calidad del líquido de frenos, ya que el agua dentro del líquido de frenos tiende a acumular burbujas de aire. Además, el agua reduce el punto de ebullición del líquido de frenos, lo que puede provocar que se forme vapor en el sistema de frenos. La formación de vapor puede hacer que el sistema de frenos sea menos eficaz y aumentar el riesgo de falla del freno.

Para evitar problemas con el sistema de frenos, los fabricantes recomiendan cambiar el líquido de frenos cada dos años o cada 40,000 kilómetros, lo que ocurra primero. Además, si nota alguna fuga de líquido o una reducción en la efectividad de los frenos, debe llevar su vehículo a un mecánico para una reparación y un cambio de líquido de frenos si es necesario.

¿Cómo se realiza el cambio de líquido de frenos?

Cambiar el líquido de frenos puede ser un trabajo sucio y complicado si lo intenta hacerlo usted mismo. Si no está seguro de cómo realizar el cambio de líquido de frenos, es mejor llevar su vehículo a un mecánico o taller especializado para que lo haga por usted.

El proceso de cambio de líquido de frenos generalmente implica:

  • Levantar el vehículo y retirar las ruedas para acceder al sistema de frenos.
  • Localizar el depósito de líquido de frenos y retirar el líquido contaminado.
  • Limpiar el depósito y sus componentes utilizando un limpiador de frenos.
  • Conectar un sistema de purga al sistema de frenos y bombear el líquido de frenos nuevo a través del sistema de frenos.
  • Purgar completamente el sistema de aire para garantizar que no haya burbujas de aire en el sistema de frenos.
  • Comprobar la efectividad del freno y asegurarse de que el sistema de frenos esté sellado correctamente.

Es importante seguir los procedimientos adecuados de cambio de líquidos de frenos para garantizar que el líquido de frenos nuevo esté limpio y que el sistema funcione correctamente.

Conclusión

Cambiar el líquido de frenos es un proceso importante que debe realizarse cada dos años o al alcanzar los 40,000 kilómetros, lo que ocurra primero. La humedad es el principal enemigo del líquido de frenos, y puede reducir su calidad y el punto de ebullición, lo que aumenta el riesgo de falla del freno. Si no está seguro de cómo hacer el cambio de líquido de frenos, es mejor llevar su vehículo a un mecánico o taller especializado. Al mantener el líquido de frenos adecuado y funcionando correctamente, puede asegurarse de que su vehículo tenga un adecuado sistema de frenos y manejar con seguridad en la carretera.